Tener una enfermedad mental puede ser desalentador. Tal vez acabas de descubrir que tienes una y te sientes impotente. O tal vez lo sabes desde hace un tiempo y estás pasando por un momento realmente difícil. En momentos como estos, es natural preguntar: «¿Por qué yo?»
Lo primero que debes tener en cuenta es que no es tu culpa. Nadie “merece” tener una enfermedad mental. Es algo que sucede, como cualquier otra enfermedad. De hecho, no hay una sola causa para tener una enfermedad mental. Es una combinación de la forma en que está estructurado tu cerebro y el entorno en el que has crecido. Esas no son cosas que puedas controlar.
Tómate un segundo y date permiso para estar molesto/a. Está bien sentirte triste por tener una enfermedad mental. Está bien tener miedo también. La enfermedad mental no es justa y no hay forma de evitarlo.
Sin embargo, también hay muchas buenas noticias. Las personas con enfermedades mentales a menudo viven vidas largas y muy exitosas. La enfermedad mental es solo un aspecto de tu vida: es algo con lo que vives y no va a definir quién eres. La enfermedad mental se puede tratar y las cosas pueden mejorar muchísimo. Además, hay muchas otras personas que también viven con enfermedades mentales y luchan con las mismas preguntas. Encontrar personas con las que puedas conectarte y aprender más sobre qué es una enfermedad mental y cómo se trata, son buenos lugares y maneras para comenzar.
Recuerda, no te automediques. Acude a un Médico Psiquiatra de confianza Será el profesional adecuado para poder guiarte en la terapia y tratamiento adecuado para ti
¡Los mejores días están por venir!