¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una emoción que sientes cuando estás preocupado por algo. Tu cuerpo se tensa y tu mente se obsesiona con lo que te preocupa. Puede ser difícil concentrarte en cualquier otra cosa. La ansiedad también puede afectar tu apetito y dificultar el sueño.

Un poco de ansiedad puede ser útil. Por ejemplo, si estás ansioso por un próximo examen, podría motivarte a estudiar para sentirte más preparado. Pero la ansiedad puede salirse de control fácilmente. Si estás tan ansioso que no puedes concentrarte en estudiar, la ansiedad ya no es útil.

Cuando la ansiedad se sale tanto de control que comienza a interferir con tu vida diaria, es posible que tengas un trastorno de ansiedad. Los trastornos de ansiedad son un tipo de enfermedad mental. Hay muchos tipos diferentes de trastornos de ansiedad, como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la ansiedad social y el Trastorno de Estrés Post Traumático. Pero lo que todos tienen en común es que una persona con un trastorno de ansiedad experimenta una ansiedad desproporcionada con lo que sucede a su alrededor.

Síntomas de un trastorno de ansiedad
La experiencia de cada persona con la ansiedad es diferente, pero algunos de los síntomas comunes de los trastornos de ansiedad incluyen:

-Sentirse inquieto e irritable
-Dificultad para concentrarse
-Dolor, opresión o dolor muscular
-Problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido
-Sentirse agotado incluso después de una noche completa de sueño
-Hacer todo lo posible para evitar situaciones que lo pongan ansioso
-Pensamientos intrusivos (pensamientos no deseados o preocupaciones que no desaparecen)
Muchas personas con ansiedad también experimentan depresión. Debido a que hay cierta superposición en los síntomas, a veces a las personas que tienen ambas afecciones y solo se les diagnostica una.

Problemas de la vida
Para las personas que tienen ansiedad, los síntomas causan serios problemas en sus vidas. La dificultad para concentrarse puede dificultar que le vaya bien en la escuela o en el trabajo. Muchas personas toman medidas extremas para evitar situaciones que puedan desencadenar su ansiedad. Pueden aislarse de los demás, evitar los espacios públicos o cambiar sus rutinas diarias para evitar algo que los ponga ansiosos.

Ataques de pánico
Las personas con trastornos de ansiedad a menudo experimentan ataques de pánico. Los ataques de pánico se ven diferentes para todos, pero las personas a menudo describen tener problemas para respirar, sentir que se van a desmayar o incluso morir y sentirse separados de su entorno. Los ataques de pánico pueden dar miedo, pero no ponen en peligro la vida y se pueden tratar.

Trauma
Algunas personas desarrollan trastornos de ansiedad como una forma de protegerse. Si ha experimentado un evento traumático en el pasado, es posible que se sienta ansioso cada vez que recuerde el evento, incluso si ahora estás a salvo. Superar tu trauma puede ayudarte a tratar tu trastorno de ansiedad.

Tratamiento y recuperación
Los trastornos de ansiedad son tratables. Muchas personas se benefician de alguna combinación de terapia, medicamentos y/o cambios en el estilo de vida. ¡La ansiedad no tiene que controlar tu vida y sabemos que tus mejores días están por venir!